miércoles, 8 de febrero de 2017

A las cinco de la tarde

"Pero no sabes nada
a lo sumo
piensas a veces
que es tan poco
lo que conozco de ti
lo que conozco
o sea tus nubes
o tus silencios
o tus gestos
lo que conozco es la tristeza
de tu casa vista de afuera
son los postigos de tu tristeza
el llamador de tu tristeza.
Pero no llamas.
Pero no llamo."


Mario Benedetti

Recuerdo que a las cinco de la tarde te sentabas en la cocina mientras los duendes corrían alrededor tuyo y te fumabas un cigarrillo.
Tomabas el teléfono y marcabas mi número y al otro lado del mundo mi corazón se aceleraba. Contestaba sonriendo y me decías con ese acento tan tuyo, tan andaluz, que pensabas en mí, que te hacía falta oír mi voz. Que recordar es otra forma de seguir amando, me susurrabas.
Sé que aún a las cinco de la tarde te sientas en la cocina y te fumas un cigarrillo. Quizá piensas en mí como yo lo hago a esa hora de la tarde y en las demas horas, minutos y segundos de cada día en que te fumas un cigarrillo en esa nuestra hora, las cinco de la tarde.
¿Ahora si me crees que tu olvido no deja que te olvide?

Las donaciones de órganos en Colombia


No me interesa el texto de la ley 1805 de 2016, sino la realidad de las donaciones de órganos.

¿Quiero saber qué personas en Colombia reciben órganos donados y a qué estrato social pertenecen?

¿Qué personas deciden quién recibe un órgano donado?

¿Quién controla y cómo que las donaciones de órganos sean de acuerdo a la ley?

¿Hay transparencia en el transplante de órganos donados?

¿Cuánto cuesta un transplante de órganos? ¿Quién lo paga?


¿Tiene la misma oportunidad un pobre que un rico de recibir un transplante de órgano?

No me interesa el texto de la ley 1805 de 2016, sino la realidad de las donaciones de órganos.

miércoles, 25 de enero de 2017

¿Adónde vas?


¿Adónde vas?
A buscarte. 


Te buscaré en cada mirada,

en cada palabra de amor
y en cada lugar que te recuerde.

Voy a buscarte siempre hasta que me encuentres.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Me gusta la palabra diluviar.



Me gusta la palabra diluviar porque significa la vida y la mía está empapada de diluvios. 

Me gustan los diluvios. He caminado, corrido, brincado y reído bajo muchos diluvios. Tantas veces me he escondido bajo el alero de una casa para protegerme de un diluvio. Más de un diluvio me ha dejado calado hasta los huesos, como una sopa, tiritando y morado de frío. Nada más delicioso que estar en la casa de mis papás tomando onces bien abrigado y ver diluviar. Me he hecho mayor, me he enamorado y me he sentido irremediablemente triste bajo los diluvios que dejaban la ciudad inundada y a ese niño que un día fui feliz de salir a la calle con las botas de caucho puestas para meterse en los charcos frente a la casa.

Diluviar es tan de Bogotá. Bogotá son las montañas, la Sabana y los diluvios. Mi vida la viví y la soñé bajo  los diluvios de Bogotá.

Bogotá no sería Bogotá sin los diluvios. Y yo no sería yo sin las montañas, la Sabana, Bogotá y sus diluvios. 

sábado, 8 de octubre de 2016

Si volviera a comenzar contigo


Si volviera a comenzar contigo, empezaría por el beso de despedida y así iría deshaciendo cada uno de nuestros días, sueños y amores hasta llegar al primer beso, a la primera mirada, a ese instante en que, por quién sabe qué razón, el mundo mío se detuvo en tus ojos. Y desde que esa mirada se cruzó con la mía no deseo otra cosa que ser tuyo, sólo tuyo como si me amarás desde antes de conocernos. 

Lo que yo quiero contigo es comenzar por el final para poder volver siempre al día en que me enamoré de ti para siempre.

viernes, 7 de octubre de 2016

He vivido mucho

He vivido muchos veranos, inviernos, amaneceres, atardeceres, noches interminables, he nadado en mares de todos los colores, me he perdido por calles de ciudades desconocidas, he bailado mil veces y mil veces he sido feliz, he bajado al infierno que cada uno lleva dentro, he resucitado de las tristezas, me he dejado llevar por la vida y he perdido mi destino varias veces, el amor ha estado conmigo en todos los caminos, me he alejado de la juventud y me he vuelto tranquilo. 

He conocido el cielo y he visto la mirada fría de la muerte, he sentido miedo, ira y alegría, he disfrutado de estar vivo y he amado la vida. He sido tantas veces feliz y no he dejado de equivocarme, porque nunca he podido dejar de ser ese que soy, ese que ha vivido toda una vida pensando en ti. 

Amé y fui amado. He vivido para ti y te he amado siempre....pero nunca has estado a mi lado. 

Ese día estupendo de primavera,



Y llega ese día estupendo de primavera con el sol cubriendo el jardín con sus árboles y el cesped perfectamente cortado, las flores brotando por doquier y los colores de la vida por todas partes, estás sentado entre los que amas, en la seguridad de tu hogar, en medio de tus libros y tus éxitos y te das cuenta de que la vida te ha derrotado.