lunes, 13 de junio de 2016

El día que ella te mira

El día que ella te mira y sabes sin razón  aparente que con ella puedes ser vulnerable, dejar que la ternura la envuelva, sentirte triste y encontrar refugio entre sus brazos, ser como eres, no el príncipe azul, sino el mortal poeta que la adora, entonces la tomas de la mano y le devuelves esa mirada y ves en sus ojos que ella también siente que puede contigo ser vulnerable, tierna y sentirse triste. 

Ese día has encontrado la mujer que es para ti, con la cual compartir el camino de la vida y de los sueños. Y ella ha encontrado en ti el hombre que es sólo para ella en la vida y en los sueños

Ese día, ella y tú comprenden sin necesidad de explicación alguna que, estén donde estén, estarán unidos por ese sentimiento de pertenecerse el uno al otro, de no querer algo que no pueda ser compartido y que aunque cada uno siga su vida, ya ésta será de los dos. 

jueves, 2 de junio de 2016

Las cifras de la violencia en Colombia entre 1958 y 2012





Estas son algunas de las cifras reveladas por el documento "¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad", un trabajo encomendado al Centro de Memoria Histórica por la Ley 975 de 2005 (de Justicia y Paz) que es similar al de una comisión de la verdad, pero durante una confrontación todavía activa.


"El conflicto armado colombiano dejó al menos 220.000 personas asesinadas, 25.000 desaparecidas y 4.744.046 desplazadas en el periodo comprendido entre 1958 y 2012, según el informe presentado este miércoles por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) .
Según estos datos, de los 220.000 asesinatos documentados, 177.307 fueron perpetrados contra la población civil, es decir, el 82%, y unas 40.787 víctimas mortales corresponden a las partes combatientes.
De los 16.340 asesinatos selectivos registrados por el CNMH entre 1981 y 2012, los paramilitares fueron responsables del 38,4 % de los casos, a los grupos armados no identificados se le atribuyó el 27,7 %, a las guerrillas el 16,8 %, a la Fuerza Pública el 10,1 %, a desconocidos el 6,5 % y a la alianza entre la ultraderecha armada y a los cuerpos de seguridad del Estado el 0,4 %.
Todavía siguen desaparecidas en Colombia 25.007 personas desde 1985, según informan sus allegados, mientras que entre 1970 y 2010, un total de 27.023 personas han sufrido el drama del secuestro, perpetrado por las guerrillas en un 90,6 % de los casos.
El desplazamiento forzado ha sido un flagelo para 5.712.506 personas entre 1985 y 2012, aunque este delito se ha cometido con más frecuencia en los últimos 16 años, puesto que en este periodo se registraron 4.74.046 casos.
De las 1.982 masacres cometidas entre 1980 y 2012, el CNMH atribuyó a los grupos paramilitares 1.166 casos, que representan un 58,9 %, seguidos por las guerrillas con 343 (17,3 %) , y por la Fuerza Pública con 158 (7,9 %) . La violencia sexual en el marco del conflicto entre 1985 y 2012 ha dejado 1.754 víctimas, mientras que las explosiones de minas antipersonal han afectado a 10.189 personas.
Por otro lado, el CNMH reporta en su estudio unas 716 acciones bélicas que han dejado 1.344 víctimas, cometidas en un 53 % por las guerrillas, en un 22,5 % por combates entre insurgentes y fuerza pública, en un 16,8 % por enfrentamientos de guerrillas y paramilitares y en un 5,2 % por la Fuerza Pública.
Asimismo, entre 1988 y 2012 el informe reporta 95 atentados que han perjudicado a 1.566 personas, y que fueron cometidos en un 82 % de los casos por los grupos guerrilleros, en un 16,8 % por bandas armadas no identificadas y por paramilitares en un 2,6 %. Unos 6.421 niños, niñas y adolescentes han sido reclutados por distintos grupos armados en medio siglo de conflicto, de los cuales 5.156 entre 1999 y 2012."

viernes, 20 de mayo de 2016

Datos interesantes de mi familia y de Bogotá.




Título de alcalde ( con la firma del Rey y sello real) de las Nuevas poblaciones de Andalucía de mi antepasado Ignacio Sandino de Castro, bisabuelo de mi bisabuelo José Manuel Sandino Sandino.

¿Quién era Ignacio Sandino de Castro y Liceras?

Bachiller don Ignacio Sandino de Castro y Liceras, natural de Santa Fe (1765) e hijo de don Felipe Manuel Sandino y de doña María Jacinta de Castro y Liceras. Vistió la beca en el Colegio del Rosario, donde estudió Latinidad, Filosofía, Teología, Leyes y Sagrados Cánones hasta recibir los grados de bachiller en Artes y Bachiller en Derecho Canónico. Allí mismo fue pasante de Gramática y Filosofía, así como catedrático interino de Latinidad. Tras recibirse de abogado abrió un estudio en su ciudad natal para ejercer la abogacía. En 1790 el Virrey Ezpeleta le despachó título de contador general entre partes de Santa Fe por haber renunciado a tal empleo don Felipe Manuel Sandino, su padre, y tres años más tarde la Audiencia lo nombró abogado de pobres de ella y de los demás tribunales de la capital virreinal. En 1794 se vio complicado en la causa de los pasquines y fue remitido a España. En 1799 se incorporó como abogado de los Reales Consejos. Está casado con doña María Concepción del Corral y Blanco y se encuentra en España.“
Tomado de „Quién es quién en 1810: guía de forasteros del Virreinato de Santa Fe.

(Santa Fe, 1766- id ., 1833) Patriota neogranadino. Tomó parte en el movimiento revolucionario encabezado por Rieux (1795), por lo que fue desterrado a Cádiz, y después participó en la sublevación de Riego (1820). En 1823 retornó a Colombia, donde ocupó diversos cargos públicos.“
Bibliografía: Biografía Multimedia Protagonistas de la Historia.


Fue también „Oidor honorario de la Audiencia de Mallorca j Alcalde mayor y Teniente Corregidor de la Capital de este Reyno“ y diputado en Cortes.

lunes, 4 de abril de 2016

Cómo debe ser un columnista

Lo bueno de un columnista no es imponer, es encender la chispa que hace pensar al lector, advirtiéndole de la relatividad de sus ideas y de lo incierto de lo que afirma“

Los columnistas deben expresar sus opiniones, pero no deben aspirar a manipular, ni deben ser gestores de la imagen de otros, ni encubiertos y virulentos atacantes o defensores de nadie.“ 

Carlos Castillo Cardona


martes, 9 de febrero de 2016

Nos amamos

Recuerdas cuánto hicimos el amor...toda la vida lo hicimos. Nos dimos todo tantas veces. En cualquier momento nos amábamos. Nos amamos cada noche y cada día. No hubo día en paz y no hubo noche sin pasión. 

Hubo treguas en que nos mirábamos en silencio, en que nos observábamos, en que descubríamos nuestro amor. Amor que dejábamos abandonado por la casa, en los libros que leíamos, en la música que escuchábamos, por las calles que recorrimos. Increíble que en medio de tanta pasión hubiera amor. Amor infinito. 

Tantas veces nos quitamos todas las razones para seguir amándonos  y sin embargo nos amamos siempre.

Nos amamos como el primer día; como si no pudiéramos volvernos a ver, como si en cualquier momento el destino nos fuera a separar.

Recuerdas cuánto nos amamos... toda la vida nos amamos. 

martes, 2 de febrero de 2016

Última carta a Beatriz



Y luego quisieras confundirte en todo
Y tenderte en un descanso de pájaros extáticos
En un bello país de olvido
Entre ramajes sin viento y sin memoria
Olvidarte de todo y que todo te olvide.“

Vicente Huidobro

Beatriz, bella y eterna,

jamás pensé que te volvería a ver. Aunque cada día mi deseo era verte de nuevo. Pero ese día abrí los ojos y allí estabas tú. Igual que siempre. La misma sonrisa, los mismos ojos, el mismo y tan extrañado olor tuyo. Estabas junto a mí como si existieran los milagros, como si supieras que me estaba muriendo de ganas de verte, y muriendo literalmente. Sólo pensé en lo bella que eres. Lo bella que te recordaba y lo bella que te vi en ese momento. Mientras te miraba asombrado mi mente repetía bella, bella, bella, bella, bella.

En el instante en que abrí los ojos y estabas frente a mí fui feliz. Por un instante me olvidé de la muerte, del dolor, de la desesperanza y del miedo, del miedo tan verraco que se tiene cuando se sabe que se va a morir. Pero tu presencia por un momento me quitó el miedo y me devolvió la vida. Porque aunque sigo vivo, vivo muerto. Y aunque no me he muerto, no es vida lo que llevo, sino espera mortal.

El cuento de que uno se resigna a la muerte es más fácil de decir que de vivir. Lo que hago por físico cansancio es no gritar de miedo y rabia, no salir corriendo para huir de la muerte. Pero que eso sea resignación, no estoy tan seguro. Este miedo a la muerte, es decir a la nada, a que a pesar de la paciencia con el dolor, con el deterioro físico uno quisiera creer que después de todo hay una forma de negociar con la muerte un par de horas más, de días o de meses sin dolor y con ganas de vivir. Pero la puta muerte no acepta nada. Eso es lo que me hunde, me enfurece, me desespera, me mata...me río...pero es que me mata de miedo y de verdad.

Tantas muertes que se suceden sin descanso y a todo momento y no sabemos nada de ella. Nada de nada, hasta que nos coge de las pelotas y está ahí. Siento un miedo tan diferente a los miedos que tuve cuando estaba vivo y no sabía que me iba a morir. Este miedo es miedoso de sentir. Un miedo que se siente por todo el cuerpo y que impregna cada pensamiento y acto de lo que nos queda de vida.
Pero no quiero abrumarte con mi muerte. Cuando muera ya habrá tiempo para ello.

Ahora quiero darte las gracias por volver a mí, por tomarme de la mano, por esa mirada que me devolvió el amor, ese amor que fue de los dos, esa mirada que no delató el horror que debiste sentir al verme en el estado en que estoy. En fin, gracias por cada palabra, por cada gesto, por dejarme llorar, por llorar conmigo. Tengo un nudo en la garganta al recordar nuestro reencuentro. Pero es el nudo en la garganta más feliz de mi vida, porque aunque me voy a morir, pude volverte a ver. No sólo soñarte, sino verte, sentirte, olerte y oírte. Como un milagro para este ateo tan raro que soy. Porque no he dejado de rezar cada noche de mi vida, a pesar de que mi mente me dice que dios no existe. Hay algo en mí, y no es la angustia de la muerte, más bien la angustia de la vida por darse un sentido, que me susurra que no pierda la esperanza, que tal vez estoy equivocado y que dios sí existe. Ya sé que son tonterías y que suena patético. Pero así soy y así fui siempre.

Tantos años invisibles en mi vida. Tantas vidas en una sola vida. Tantos silencios, cuántos secretos que se perderán, o mejor dejarán de ser, conmigo. La vida que llevé sin ti son parte de esos años invisibles. Tiempo que nos fue robado por la realidad y a su vez, tiempo que nos fue dado para vivir otras vidas.


No nos despedimos. Pero los dos sabemos que no volveremos a vernos, que fue la última y maravillosa vez que estuvimos juntos. Así fue mejor. Si nos hubiéramos despedido para siempre, me hubiera desboronado, deshecho en llanto. Sé que también lo sientes así. Sé que eres la mujer de mi vida, de mis sueños, la amada que no fue para mí, que el destino nos jugó una mala pasada, que vivimos lejos del otro con él en nuestro corazón, que hubo tardes en que tu corazón y el mío se aceleraron pensando al mismo tiempo en el otro. Gracias, amor mío, por no dejar de amarme.

Gabriel

domingo, 17 de enero de 2016

Me aburren

Me aburren las discusiones pendejas, los que buscan camorra sin saber lo que rebuznan, los conversos que irrespetan a los demás para defender su nueva fe o escepticismo, los vivos siempre, los de la derecha trasnochada y los de la izquierda cerrada, los bobos cultos que atacan a la izquierda porque está de moda, los violentos de cualquier pelambre, los que a nombre de ser mejores se quieren tirar a otros, los arrogantes que con ello quieren disimular su rabo de paja, los lacayos, los comprometidos con un político porque no se les puede creer, los que se creen mejores o peores que otros, los que se excusan por pensar, los que no se excusan por rebuznar, los políticos todos, los economistas neoliberales con sus falacias trasnochadas, los supuestos expertos que ahora pululan en los medios, los motivadores y sus lugares comunes, los que se creen pragmáticos, los bobos cultos, los que se regalan, los que se venden o alquilan, los criminales y sobre todo los pendejos que mantienen a Colombia jodida.