jueves, 3 de abril de 2014

La primavera



Uppsala

La veo.. camina con la seguridad de sus diez y seis años llenando todo de alegría. Ella no se da cuenta del efecto que produce a su paso. Va embebida en sus pensamientos. Su melena se mueve al viento y el sol la cubre de destellos de oro. Su cuerpo es música para los ojos. Alta, delgada, piel de trigo, pelo largo y de mil dorados y ojos que se pierden en sus sueños. El universo está a sus pies. Es la vida en su máxima expresión.

Con sus jeans que destacan sus piernas fuertes y largas, su camiseta blanca, sus zapatillas deportivas y el descaro de no saber que es perfecta, enamora todo sin saberlo. Su juventud ilumina el día: es una diosa. La diosa de ese mundo que no volverá a ser el mismo después de que ella ha pasado.

Hoy la he visto: la vida cambiando el universo a su paso. Una vez más lo eterno se desvela ante mis ojos maravillados. La perfección existe: tiene diez y seis años y camina comiéndose al mundo, y yo la veo.

miércoles, 2 de abril de 2014

En un lugar de su ausencia






En un lugar de su ausencia me quedé a soñar este poema,
escrito por ee cummings





somewhere i have never travelled,gladly beyond
any experience,your eyes have their silence:
in your most frail gesture are things which enclose me,
or which i cannot touch because they are too near

your slightest look easily will unclose me
though i have closed myself as fingers,
you open always petal by petal myself as Spring opens
(touching skilfully,mysteriously)her first rose

or if your wish be to close me, i and
my life will shut very beautifully ,suddenly,
as when the heart of this flower imagines
the snow carefully everywhere descending;

nothing which we are to perceive in this world equals
the power of your intense fragility:whose texture
compels me with the color of its countries,
rendering death and forever with each breathing

(i do not know what it is about you that closes
and opens;only something in me understands
the voice of your eyes is deeper than all roses)
nobody,not even the rain,has such small hands“
ee cummings

en algún lugar al que nunca he viajado, gozosamente más allá
de cualquier experiencia, tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay cosas que me abarcan,
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca

tu mirada más leve me abrirá fácilmente
aunque me haya cerrado como dedos,
siempre me abres pétalo tras pétalo como la Primavera abre
(tocando hábilmente, misteriosamente) su primera rosa

o si tu deseo fuera cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos muy bellamente, súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosa por doquier;

nada que hayamos de percibir en este mundo iguala
la fuerza de tu intensa fragilidad: cuya textura
me domina con el color de sus campos,
trayendo muerte y eternidad con cada respiro

(yo no sé qué hay en ti que puede cerrar
y abrir; apenas algo en mí comprende
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas)
nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas”

ee cummings 

martes, 1 de abril de 2014

Éste es el poema que más me gusta







Éste es el poema que más me gusta de todos los muchos poemas que amo y con el que más me identifico.


Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.“

León Felipe

Ese día estupendo de primavera







Y llega ese día estupendo de primavera: con el sol cubriendo la vida, las flores brotando por doquier y los colores de la vida por todas partes, en que estás sentado entre los que amas, en la seguridad de tu hogar, en medio de tus libros y tus éxitos y te das cuenta de que la vida te ha derrotado. 

martes, 18 de febrero de 2014

Todavía no le he dicho



Todavía no le he dicho que usted con su mirada me quita las ganas de envejecer, que me hace sonreír cuando me mira un segundo más de lo mandado. Le he contado acaso que la sue
ño cada vez que me descuido.


Y es que usted tiene una manera tan bonita de mirar, de quedarse detenida en mis ilusiones y yo ni siquiera intento evitarla. Al contrario, yo hago lo que puedo porque usted tenga una excusa para mirarme y sonría. Y usted últimamente pasa mucho por mi mente y yo me siento bien cuando usted está tan cerca de mí, tanto que la puedo tocar en mis sueños.

Le confieso que usted tiene el don de hacer que mi vida valga la pena, que mis días sean esplendorosos y que no se quite nunca de mi cara la sonrisa. 

Le he dicho tantas cosas en mi mente que creo que es hora de que usted sepa que la quiero.

jueves, 13 de febrero de 2014

El amor que yo conozco 1



El amor que yo conozco es mucho más que ese latir fuerte del corazón, que esas miradas que lo dicen todo, que bailar apretadito una noche entera, que caminar tomados de la mano por tantos caminos y ciudades de este mundo, que dormir juntos, que pensar que no hay otro ser más bello que el amado, que despertarse en brazos de la felicidad, que reír, charlar y contarse mil banalidades que parecen las historias más maravillosas jamás contadas, que nadar juntos los mares de este mundo, que salir a la calle y saber que estás con la persona que más quieres en el mundo y que no te cambias por nadie.

El amor que yo conozco eres tú a medianoche cuando volteas a mirarme y en tus ojos está mi vida entera.

martes, 14 de enero de 2014

Mediodía de enero




Mediodía de enero. Un sol inesperado inunda hasta la última sombra de frío. Y yo estoy vivo para sentirlo, para hacerlo mío. Voy a extraviarme en tus sueños para que invadan de dulzura todo mi ser. 

 Hoy seré lo que no he sido y naceré de nuevo en tu mirada. Seré los mil caminos del amor sólo para inventarte una vez más, cuerpo, donde viven todas las tú que tanto quiero, donde el cielo me espera. 

Y si tu mirada me abrazara podríamos volar al fin hacia la realidad que nos aleja.