sábado, 20 de septiembre de 2014

De indignados y revoluciones

 

Resulta que un día hay un gran movimiento de ciudadanos indignados.. Uno siempre escéptico no quiere participar en él. 

Pero los participantes le insisten con cantidad de argumentos y uno deja la pereza y se lanza a cambiar al mundo. Todos se acuestan revolucionarios, pero al otro día la mitad ya han dejado la revolución: tenían un compromiso, el entierro del abuelo o hacer la cola para pagar los servicios. 

Pero uno sigue audaz y decidido, a pesar del escepticismo de muchas revoluciones de un par de días. Se acuesta revolucionario y qué sorpresa: el único revolucionario que queda en la calle es uno, el pendejo que no quería hacer la revolución.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Yo quiero


 Yo quiero la verdad, la justicia, la alegría, la buena comida, el amor, los ratos de ocio, a los panaderos que hacen posible que a las cinco de la tarde haya pan blandito caliente, a las mujeres que me aman, a los que viven del cuento, a los que se ríen y dejan que otros se rían, a los que trabajan para que yo tenga una vida mejor, a los médicos, las cenas charladas, a los libreros, a los que nunca se han jodido a otros, a los que viven y dejan vivir, a los músicos y a los actores, la banalidad que hace soportable el infierno, la siesta, el descanso, la lectura, la libertad de no hacer lo que no queremos, a las mujeres, a los niños siempre, la bajada de precios y el alza de los salarios, a los campesinos que hacen posible nuestro pan de cada día, a los callados, a los tranquilos, a los solitarios, a las que me dicen cosas bonitas, las ocho horas mínimas de dormir, los quickies, la espontaneidad y la reflexión, a los pacíficos, al Santa Fé, los derechos del hombre, los izquierdos de la mujer, la trivialidad, las rebajas de otoño, que la vida valga la alegría y no la pena, y sobretodo la quiero a ella que ha compartido conmigo su universo  y porque con ella mi vida y los sueños han sido posibles.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Un día sin ti


Un día sin ti llega a tener hasta setenta y dos horas, varias comidas, más de un chocolate desaparece, seis periódicos leídos de cabo a rabo, varias horas de música, muchos suspiros, la misma pregunta todo el tiempo: ¿dónde estás?, varias veces cerrar los ojos para hacerse el dormido, fracasar una y otra vez en no pensar en ti, volver a comer, suspirar, aburrirse, desesperarse, maldecir pasito y hacerse el pendejo como si tu ausencia no me estuviera matando. 

Un día sin ti es interminable.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Yo soy contradictorio

Yo soy católico, aunque sea agnóstico.

Yo soy colombiano, aunque viva en Alemania.

Yo soy un adorador de España, aunque gobierne el PP.

Yo soy del Santa Fé, aunque nunca vaya a fútbol.

Yo soy del Andino, aunque nunca me gustó ese colegio.

Yo soy bogotano, aunque Bogotá ya no sea de los bogotanos.

Yo soy de izquierdas, aunque sea un burgués.

Yo soy poeta, aunque casi nadie lo sabe.

Yo soy como soy, aunque algunos quisieran que fuera de otra manera.

Yo soy contradictorio, aunque todo esté claro para mí:

yo seguiré amándote, aunque no sepas nada de mí.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Soy y no soy


„ποταμοῖς τοῖς αὐτοῖς ἐμβαίνομεν τε καὶ οὐκ
ἐμβαίνομεν, εἶμεν τε καὶ οὐκ εἶμεν τε.“


„En los mismos ríos entramos y no entramos,
(pues) somos y no somos (los mismos).“

Heráclito


Recobro la realidad de ese que fui antes de ti, antes de ese terremoto que fue amarte, de ese poner de cabeza mi vida y dejar que el sentido común se perdiera entre tus sueños. Pero también regreso irremediablemente a ti, a tu dolorosa ausencia.


Me reconozco en ese que camina la vida con serena tranquilidad y que ha vuelto a reír y a dejar que el río de la vida siga su curso. Y también me veo en aquel que sigue soñando contigo. 

 Poco a poco soy más yo y menos tú. De alguna manera soy los dos y ninguno a la vez.


Como en todos los regresos que he cometido, en éste también voy convirtiéndome en ese yo que escribe universos para dejarlos volar. Y aunque unos vuelan de regreso a ti, otros emprenden nuevos rumbos y llegan a otras miradas, a otras que quizá también me sueñan. 

Más al soñar me devuelvo al ayer contigo, que es sólo otra manera de seguir amándote.  

Quizá mis poemas tendrán otro destino y se quedarán a vivir en otra mirada. 

Y sin embargo hay un yo que seguirá soñando que en tus ojos de cuando en cuando una chispa mía cruzará el olvido.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Somos el único dios que existe

 " Después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida."
Mario Benedetti

La salvación no existe. Quien nace está condenado a sufrir. A morir. A esperar sin poder evitarlo su propio fin. Y es el fin lo que lo horroriza y también es el que ese fin no llegue lo que lo llena de miedos y angustias. 

 Todos queremos que alguien, mejor que nosotros, que no sienta como nosotros, que de una manera inexplicable no sea un cuerpo aterrorizado por el miedo, nos salve de esta vida que no entendemos. 

La vida no tiene explicación. La vida no tiene sentido. La vida no tiene misericordia. La vida no tiene remedio. Y la vida es lo que nos mata cada día y a cada instante. Estamos solos y queremos creer que esa soledad nos salvará de no tener salvación. 

La felicidad es un invento del hombre como todo lo que existe. Lo hemos inventado todo: hasta nuestra muerte. Somos el único dios que existe. Un dios atormentado, asustado, horrorizado de su creación. La felicidad no existe. 

Pero existe la belleza, la idea de que en el otro hay algo que nos salvará. Por eso  amé a las mujeres: las más bellas, las más inteligentes, las más difíciles y las más inesperadas. La razón de mi vida y de mi muerte.

De las muchas cosas inaceptables que nos suceden, la más inaceptable siempre será la muerte.

martes, 9 de septiembre de 2014

El amor


Yo no busqué el amor ni sus angustias. Sólo quería ser el niño que amaba las bicicletas y que cuando estaba triste encontraba en las caricias y las palabras de mamá el refugio perfecto para los miedos. 
 
El amor me arrancó de esa eternidad y me convirtió en ese que hoy soy: el mejor compañero de la tristeza y  de la soledad. 
 
He perdido la felicidad que era mía. Ya no hay dicha en la vida ni en los sueños. Estoy, pero como si no estuviera. Estoy, pero no soy. 
 
Yo no busquéel amor ni sus tristezas. Pero ellas llegaron a mí; me llevaron a vivir con ellas y me amaron como nadie me ha amado en este mundo. 
 
Yo no busqué el amor, pero sé de él todos sus dolores, soledades y tristezas. 

Y, sin embargo, volvería a repetir uno a uno todos los amores que tuve, porque son lo mejor que me ha pasado.